El bus

Una mano alzada al estilo nazi. Mil cien pesos. Atrás mejor. Una maleta con olor a productos de tocador. Un sombrero campesino aturdido por el bullicio de la ciudad. Unos confites truequiados por aguapanela y pan. Una lonchera que no sabe matemáticas. Unos Converse All Stars que ya se tienen que bajar.
Sigue invícto. Es el mejor (opino yo, un simple lector).
ResponderEliminarSebas
FUGAZ... uyyy no,no. muy bueno sí. muy bueno.
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